No se deja de festejar, pero se ajusta más el gasto en fiestitas de cumpleaños


El monto del dinero para los cumpleaños que se dispone hoy es muy diferente al que se destinaba hasta no hace mucho.






No se deja de festejar, pero se ajusta más el gasto en fiestitas de cumpleaños
El ajuste que tuvo la economía en estos primeros meses del año llegó también a las fiestas de cumpleaños. Si bien la cultura del festejo y, en especial la de los cumpleaños de los más pequeños, no ha desaparecido ni se interrumpe por el mal clima inflacionario, hay características que indican que las celebraciones ya no son como las que se realizaban el año pasado. Aquí también se siente el cambio en lo económico.

Presupuestos más acotados, invitaciones más selectivas, compras en etapas que se inician al menos un mes y medio antes de la fiesta, son algunos rasgos. Tambien se eligen menos a los personajes de TV para el desarrollo del cotillón y la ambientación del festejo. Se incluye mucha mano de obra casera en el armado del evento desde las bolsitas, el cotillón y la torta, así como también en la compra de golosinas para repartir entre los invitados.

Estos rasgos son señalados desde los negocios dedicados a la venta de cotillón y de golosinas, la mayoría de los cuales están ubicados sobre calle Pellegrini. En esos mostradores perciben que algo ha cambiado este año en la forma de festejar. "No es que se haya dejado de festejar. Pero la gente hoy lleva mucho para armar, para hacerlo ellos mismos. La torta, el decorado, el armado de las mesas, el souvenir, eso no se compra hecho, se lleva para armar", indicó Cielo, la propietaria de un negocio que se inició en 1999. Agregó que "antes los cumpleaños se hacían de 60 chicos.

Pero ahora no son de más de 20. La gente viene y compra de 1 ó 2 paquetitos las tarjetitas de invitación y buscan mucho precio. Antes venían y pedían y después se fijaban cuánto era el precio. Pero ahora el cliente se fija a cuánto está cada cosa que lleva", agregó. Diferencias Daniela y Liliana, dos vendedoras de otro local de la calle Pellegrini, indicaron que "ahora la gente viene a comprar por unidad.

Son cumpleaños chiquitos: diez varones y diez mujeres. Eso se nota porque llevan 10 juguetes para uno y para otro. Antes llevaban 5 manteles de un personaje de TV, pero ahora preguntan, o llevan los manteles lisos porque son más baratos", señalaron. "Hasta hace un tiempo, la gente venía y pedía productos sin control, pero ahora preguntan más. Ya no buscan tanto la calidad sino el precio", indicó Silvina, encargada de otro local.

"Sí se nota receso en ventas porque antes la gente tarjeteaba mucho y ahora se cuida. Vienen directamente y preguntan por el margen de financiación, cuando antes venían y tarjeteaban sin preguntar. Ahora también ha bajado la cantidad de gente que invitan. Se ha reducido en todo las fiestitas", señaló. Carla, encargada de un negocio mayorista y minorista de golosinas, indica que ahora "la gente compra con 1 ó 2 meses de anticipación por miedo a que aumenten los precios". Agregó que "la gente busca mucho más las líneas económicas de las segundas marcas".