En la medida que llega el verano, el número de casamientos crece


El amor “florece” con la primavera
La cantidad de uniones comienza a subir en septiembre hasta alcanzar su pico en diciembre.

Lejos del frío, a partir de septiembre el número de casamientos comienza a crecer en Santiago. Es una tendencia que se observa desde hace algunos años en el Registro Civil de nuestra ciudad y que alcanza su pico en diciembre.
Los motivos son diversos. Pero muchas parejas elijen el último mes del año para celebrar su boda con la Navidad o la llegada del Año Nuevo. El “dos por uno” permite achicar gastos y concentrar todas las energías en la preparación de una fiesta.
La jueza Adela de Alustiza, a cargo del Registro santiagueño indicó que la cantidad de casamientos no varía demasiado de un año a otro (alrededor de 600). Los contrayentes, por lo general, rechazan el invierno y “en septiembre se incrementa hasta diciembre” la solicitud de fechas.
“Diciembre se sabe que es por la Navidad y el Año Nuevo porque prácticamente se hace un solo gasto. Obviamente no en esas fechas porque no hay actividad, pero eligen días como el 22, el 23 o el 28 y 29…”, explicó.