Una lupa sobre las fiestas electrónicas: exigirán normas de control y seguridad

Se creará un registro de estos eventos musicales en la ciudad. Sus organizadores deberán acreditar la habilitación municipal, la contratación de seguros para los asistentes y servicios médicos. También, un plan de evacuación. Advierten que se hacen fiestas “clandestinas” en el área metropolitana.


Fiestas con responsabilidad. “La diversión es un derecho, pero deben darse garantías por la seguridad de los jóvenes”, dijo Aeberhard.

“Faltan controles...”, dijo la concejala que impulsó esta ordenanza. Se refería a las fiestas electrónicas que se realizan en la ciudad. Mencionó que hubo denuncias de vecinos de Colastiné —y de otros sectores urbanos— donde advirtieron problemas generados por estos eventos nocturnos. Pidió “no estigmatizar” a los jóvenes que asisten a ellos respecto del consumo problemático de sustancias psicoactivas. Pero exhortó a sumar controles y garantías de seguridad.

El antecedente más cercano y trágico fue en Arroyo Seco, cerca de Rosario, a principios de enero: una rave en el boliche Punta Stage, que dejó dos muertos y una quincena de personas internadas. Los organizadores quedaron detenidos, y luego se abrió el debate por el consumo de drogas sintéticas, las regulaciones ausentes y las responsabilidades.

Ahora, el Concejo local sancionó una ordenanza para fijar normas de control y seguridad sobre estos eventos musicales. La norma crea en la ciudad un Registro de Eventos de Música Electrónica, que los define como “aquellos de concurrencia masiva de personas, asociados por la música electrónica, que se realicen en locales bailables, discotecas, salas de baile, clubes y otras locaciones cualquiera sea su denominación o actividad habitual”.

Lo que se dispuso en concreto fue un marco regulatorio para los organizadores de estos eventos de música electrónica. Es decir, se le exigirá a aquéllos estrictas garantías de controles y de seguridad en los eventos de este tipo que realicen. La secretaría de Control municipal será el ámbito de aplicación.

Exigencias

Entre las exigencias requeridas, los organizadores deberán contar con la constancia de habilitación municipal para el funcionamiento de establecimiento donde realicen el evento electrónico. En el caso de fiestas que se hagan en predios (como en casaquintas), deberán gestionar por vía administrativa “una autorización especial del titular del inmueble y gráfico de ubicación ubicación de estructuras y dependencias instaladas”.

Además, los organizadores deberán disponer de un sistema de control y conteo de ingresos de personas, respetando el factor ocupacional admitido en el predio; contratar un seguro de responsabilidad civil, de vida, accidentes personales e incendios, y una garantía de caución a favor de la Municipalidad. Y contratar servicios privados de emergencias médicas y de seguridad privada.

Iluminación y señalización vial en las zonas de ingreso e egreso de personas; la notificación con 48 horas de antelación del evento a la dependencia policial con jurisdicción dentro de la zona a realizarse la fiesta (y asumir a su cargo la contratación de efectivos de seguridad o agentes de tránsito); dictamen de profesionales de higiene y seguridad, pabellones sanitarios con provisión de agua gratuita, son otros de los requerimientos.

Otro punto clave: se les demandará a los organizadores un plan de contingencia y evacuación de personas, y un protocolo de actuación “ante situaciones de intoxicación o catástrofes sanitarias”. También la colocación de señalética visible de salidas de emergencia, baños y dispensers de agua serán, entre otras medidas.

Sin estigmatizar

En febrero, el Gobierno provincial emitió un decreto con un protocolo de actuación. Se probó en una rave de Rosario, tras la tragedia de Punta Stage. “Aquí en la ciudad nos reunimos con los responsables de área de Control municipal, nos dijeron que estaban trabajando sobre el tema pero que dar una especificidad legislativa era lo ideal”, dijo Marcela Aeberhard (Intebloque PJ) que impulsó la norma —sancionada por unanimidad—, con aportes del edil frentista Franco Ponce de León.

“No se quiere estigmatizar a nadie (respecto de los consumos problemáticos de estupefacientes). Pero —agregó— la evidencia nos demuestra que muchas veces hay situaciones (de consumo de drogas) y de emergencias sanitarias que luego los padres (de los jóvenes que asisten a estas fiestas) deben lamentar”, agregó la concejala.

La batería de requerimientos a los organizadores también tiene relación con que “en reiteradas ocasiones estos eventos se hacen en lugares donde no son habituales las fiestas”, dijo Aeberhard. “La responsabilidad de aquéllos va a dar visibilidad y seriedad a estas fiestas, con más control y seguridad”.